Un encuentro (dice él)

Vi cómo subía la escalinata y aun sabiendo que ella esperaría encontrarme en el último peldaño de ésta, anticipándome a su llegada, me pareció divertido observarla desde aquel lugar que me concedía la ventaja y, escondido tras otros, pude apreciar incluso a distancia el gesto de su decepción. Entonces, cuando estuve seguro de que era ella, la Eva que yo esperaba, cuando decidí que nuestra reunión no podría mancillar los recuerdos que había tenido hasta entonces de ella, salí a recibirla con los brazos abiertos. Ella se zambulló en ellos con la fe en la recompensa que tienen todos los niños buenos, dejándome respirar algo de su perfume, que no terminó de gustarme porque no estaba hecho de lo mismo que ella y le sentaba tan mal como lo habría hecho la ropa demasiado grande o pequeña.

Percibí su nerviosismo y excitación como lo hice en cada encuentro que tuve con ella y aunque lo natural habría sido que yo tomase su mano para sosegarla como en ocasiones pasadas, me pareció que haciendo esto caería preso de la nostalgia y arrastraría a Eva conmigo hasta el fondo. Por eso me mantuve distante, disfrutando en secreto de sus gestos comedidos que evitaban rozarme, de los secretos de los que me hacía partícipe y de las miradas que ella creía disimuladas.

Eludí recordar con ella los tiempos que ella añoraba por ambos, pues yo carezco de esa clase de memoria que sucumbe a la de otros, y preferí aprender de su presente y de ese pasado que no me incluye y que desconozco.

Creo que disimulé bien el desasosiego que me produjeron el encontrarla tan cambiada y el encontrarla igual que siempre. Eva había vivido diez años sin mí, sin mis cartas, sin mi calor, sin mis besos. De quién los había recibido, a qué le habían sabido… No, no son celos. Quién podría sentirlos al sospechar que esa Eva, amante de otros, no había sido la misma que se sentaba ahora frente a mí, la que me miraba y escuchaba, la que me sonreía, la Eva que sólo es generosa conmigo, la que sólo conozco yo.

Fuimos ambos triviales: Yo por saber bien de su intensidad, de su vehemencia que, si bien ocultaba ahora, temía que pudiera aparecer tras la más leve invitación. No estoy seguro de los motivos de ella para ocultarse tras la charla ligera y sólo me pregunto ahora si, con su conversación sin profundidad, me decía cosas que yo me negaba a escuchar.

Cuando el cansancio se impuso sobre cualquier otra necesidad, emprendimos el camino al hostal, al cuarto, a la cama. Eva tuvo frío entonces y se agarró de mi brazo aunque le faltó valor para acercarse a mí. Anduvo tiritando a mi lado y yo no le ofrecí más calor porque apenas tenía para mí mismo estando ella tan cerca.

Al llegar al dormitorio pude notar su alteración por su silencio y un ligero rubor y, como compensación, quise ofrecerle comodidad: dejé que se metiese en la cama sola, sin sentirse observada. Yo acudí minutos después, para encontrarla encogida, tímida en un rincón de esa cama estrecha. Jamás me atrajeron mentes o cuerpos pueriles, pero encuentro la vulnerabilidad muy tentadora y por eso no pude evitar pegar mi cuerpo al suyo y desear que ella pidiera más contacto. Su espalda tenía un olor distinto al que había tenido su pecho, un olor sin artificios que me pedía besos, pero su boca no pedía nada, su manos no me buscaban y yo me alejé para descansar de mi propio deseo. A lo largo de la noche me abrazó, creo, y dejó que yo la abrazara también.

A la mañana siguiente, aunque cansado todavía, me levanté agradecido por los escrúpulos de Eva y reconocí los míos al mismo tiempo. Por eso, después de desayunar, la dejé atrás, triste por no haber sido su amante, triste por mi ausencia en su vida, pero contento y tranquilo por todo lo demás.

Anuncios

Un pensamiento en “Un encuentro (dice él)

  1. Pingback: Un encuentro (dice él) - PINN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s