Amante Salomé

Estaba buscando obras de Gino Rubert, algo muy inocente. Un enlace me ha llevado a otro y he terminado en Flickr como en tantas otras fiestas de guardar. Así es como la he encontrado a ella, a Salomé, pobre alma sufriente, locuela.

Debajo de la foto de una pintura que transmite más que color y formas, alguien ha tenido la bondad de colgar esta traducción de la obra de Oscar Wilde y que tiene como protagonista a mi bien comprendida Salomé…

Tu boca es como una cinta escarlata en una torre de marfil. Es como una granada, partida por un cuchilloSalomé. Gino Rubert de plata. Las granadas que florecen en los jardines de Tiro, y son más rojas que las rosas, no son tan rojas como tu boca. Las rojas fanfarrias de las trompetas, que anuncian el llegar de los reyes y ante las que tiembla el enemigo, no son tan rojas como tu boca. Tu boca es más roja que los piesde los hombres que pisan las uvas en el lagar. Es más roja que las patas de las palomas que viven en los templos y son alimentadas por los sacerdotes. Tu boca es como una rama de coral en el crepúsculo del mar, como la púrpura en las minas de Moab, la púrpura de los reyes.

Nada en el mundo es tan rojo como tu boca.

Déjame besar tu boca.

Déjale besar tu boca, infeliz…

¿No entiendes que es la pasión de Salomé lo que la hace tan roja?

web tracker

Anuncios

3 pensamientos en “Amante Salomé

  1. Curiosa combinación de colores… me ha costado horrores leer el poema y no porque no me guste (quizás debería leer a Oscar Wilde) sino porque a mi mente tan solo llegaba la imagen de “La historia interminable”. Sí, también puede ser por la falta de concentración derivada de las pocas horas de sueño.

    Por cierto, estoy seguro de que el firmante estaría encantado de dejar a Salomé besar su boca pero me parece a mi que el problema subyacente es que Salomé no le amaba a él… No se, suena a amor insatisfecho, a deseo desenfrenado por alguien que ni siquiera sabe que existes… Ya digo que no he leído a este hombre y quizás esté diciendo la mayor estupidez de este mundo, pero es la sensación que me da a mi al leer el poema.

    Un saludo.

  2. Que curioso Marta, estaba dandome un paseo por tu blog (he de reconocer que lo hago a menudo, tienes arte en tu escritura) y me encuento con esto… ¡Cuantos recuerdos!
    La única vez que he interpretado en teatro (con público y todo) tuve el placer de interpretar a Salomé. Al principio me costó bastante entender al personaje, pero poco a poco lo fui viendo… al final no era tan diferente de mi misma…
    ¡Lo quiero! ¡Lo quiero! ¡Y lo quiero YA! Una chica caprichosa que se cansa de sus caprichos en el mismo momento que los tiene… una gran lectura, si señor…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s