El temporal

Es el tiempo que se va, arroyándome con él. El tiempo que huye entre mis dedos. Quién tuviera urnas por manos para recoger la arena y hacerla girar en lo alto, en una danza sin lamento por el tiempo que se escapa.

No puedo elegir mi tiempo; no soy dueña sino esclava de su poca duración. El peor amante, siempre queriendo con prisas, sin dilación su marcha; deja recuerdos de horas perdidas. Las ganadas son tan pocas que caben todas en la esfera de mi reloj.

Mi tiempo acariciando a otros arrasa mi vida, me deja desnuda y tiritando, se larga dando portazos y me regala sólo la curiosidad constante por saber dónde se ha ido.

Huye de mí el cobarde, disoluto; siempre fue pretencioso mi tiempo, prometiendo más de lo que puede permitirse, sólo por hallarme esperando a su regreso fiel y bien dispuesta, para poder arrepentirse y desaparacer de nuevo, tan pronto como cruza mi puerta.web tracker

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