Juntando ganas

Parece todo un intermedio, una hora de la siesta, un lapso, un descuido, un olvido, un tropiezo, una coincidencia.

La coincidencia que pasea todos los días delante de mi puerta, por mi calle, haciéndose la encontradiza, y luego la interesante.

No pasa nada: seguiré juntando ganas, comiéndome los codos, dando vueltas en la cama, esperando a tener más hambre, más sueño. Me haré la desesperada, así como si mirase el reloj, como si escuchase la conversación de fondo, como si tuviera una idea errada, como si hiciera autostop en la cuneta esperando que pase la vida, de un frenazo cuando ya no queda esperanza, y me recoja. Tendría que darle un destino a la vida, o preguntarle hasta dónde puede llevarme ella…

—Déjeme en la próxima zona de descanso, si no le importa; es que estoy juntando ganas, ya sabe.

Y haciéndome la muerta. Finjo tanto y tan bien que casi creo en  mi indolencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s